No reside en la cantidad de usuarios que tiene, sino en que es lo que dichos usuarios hacen una vez que prenden su monitor.
para marzo del 2011, la cifra de usuarios de internet alrededor del mundo ascendía a 2,095,006,005. Esta cifra representa casi la tercera parte de la población mundial teniendo una segunda plataforma de convivencia diaria además de la que se encuentra en el mundo tangible.
En mayo del 2008 durante el terremoto en China, la gente reportó lo que estaba sucediendo en tiempo real, venciendo en tiempo y eficiencia a medios informativos como Xinhua, y a los comunicados oficiales que posteriormente daría a conocer el gobierno. Para el momento en el que las fuentes “oficiales” estaban reportando lo sucedido, la ayuda por parte de otros países ya había comenzado a planearse por la información previamente dada.
En facebook hay grupos de búsqueda de personas desaparecidas que utilizan la forma de contacto que tiene este medio para recopilar datos que puedan dar una idea del paradero de una persona.
En temas más frívolos, hace unos meses gracias a twitter y a su información en tiempo real me enteré de la venta adelantada de las entradas para cierto concierto y gracias a esto obtuve muy buenos lugares.
Lo que quiero decir básicamente es lo siguiente: Creo que la condena al internet “como estilo de vida” no es del todo buena, esta plataforma nos da la oportunidad de comunicarnos, estar en contacto, reducir distancias, mantenernos informados de casi cualquier cuestión y en casi cualquier lugar del mundo, y tener al alcance todo tipo de entretenimiento. Sin embargo entiendo la llegada de la crítica cuando permitimos que los efectos del internet pasen de una plataforma virtual a definir (o dominar) nuestra vida en una plataforma real y tangible.
Hace unos días llegó un mensaje a mi buzón de facebook, se leía lo siguiente: “Hola eres la hija de María Pérez??? Si si por favor respóndeme porque tu mamá tuvo un accidente y la llevaron a una clínica…Sino eres la Mariana que busco disculpa el mensaje, pero como verás es urgente, gracias”. De verdad espero que hayan encontrado a la Mariana indicada, sin embargo, me pareció de lo más extraño recibir este tipo de mensajes por facebook, ¿será que la persona que me lo mandó estaba fielmente convencida de que la “Mariana buscada” revisaría primero su facebook que su celular?
Realmente ¿cuantas veces no ha pasado? tendemos a estar más pendientes de nuestras cuentas de facebook que de nuestros correos, y tendemos a estar más pendientes de nuestros correos que de nuestros mensajes de texto, y tendemos a estar más preocupados por los mensajes de texto que por tener una conversación real y completa con quienes se encuentran a nuestro alrededor.
Es cuando permitimos que nuestra vida en internet cobre más importancia, cuando realmente nos encontramos en peligro de volvernos solamente usuarios y no portadores de información. Imagina que todos diéramos un uso al internet como los primeros ejemplos que presenté, para demandar justicias, para adquirir conocimiento, para compartir ideas y noticias, para hacer un cambio real en el mundo y en las sociedades. En cada uno de los 2,095,006,005 habría una fuente nueva de información y de sabiduría, logrando crear sociedades completas y armónicas que cada día avanzarían a un mejor futuro.
De nuevo, el problema no es el uso, es como se usa.
Es curioso como leyendo tanto el haiku como el extracto del poema pasado, no podemos evitar notar la superioridad con la que un autor le esta hablando a la naturaleza, mientras que le otro parecer querer estar a su par o admirarle cual súbdito.
Muchos de los productos que utilizamos hoy en día alrededor del mundo traen la leyenda “Made in China”, sabemos que en Japón ha habido tecnologías existentes por años que apenas son accesibles para nuestra cultura como novedades, sin embargo, parece que la mayoría de las veces las sociedades orientales tienen bien marcada la separación entre tecnología y cultura.
Claro esta que lo anterior solamente lo deduzco por el poco conocimiento que tengo sobre la cultura oriental, el cual está más basado en literatura, periodismo e historias, ya que jamás he tenido un acercamiento real al territorio y no me atrevería a asegurar que mi opinión es la que puede calificar correctamente a todo un continente.
Mientras no puedo hablar con la verdad absoluta de una cultura que no conozco, si puedo hablar acerca de la cultura en la que me encuentro, la de Occidente, en la cual hemos dejado de respetar a la naturaleza, teniendo como consecuencia directa la invasión a nuestra vida por parte de la tecnología.
Cada día, la línea que divide la vida humana de la tecnología se vuelve más difícil de apreciar, poniendo al hombre y a la máquina (antónimos por naturaleza) en el mismo plano y casi dentro de un mismo cuerpo. El dicho “El trabajo dignifica al hombre” debería de tener una adaptación Occidental que diga “El trabajo dignifica al hombre…pero si el hombre crea una máquina y después deja que esta haga el trabajo por el, suponemos que es prácticamente lo mismo”
Lo anterior no es ni siquiera lo que me parece peor en cuanto a nuestra cultura, lo que considero terrible es que gracias a esta unión hemos dejado al lado el origen que como seres humanos tenemos; y pretendemos, como lo dice el poema de Lord Tennyson, estar por encima de la naturaleza en el “organigrama” del mundo.
Al dejar al lado las tradiciones, al dejar de ver hacia adentro de nosotros para buscar respuestas a nuestras interrogantes, solamente veremos millones de preguntas que rodean al mundo que hemos creado en nuestra necesidad de conocimiento, volviéndonos hombres que cuentan solo con una pequeña antorcha dentro de un abismo gigante e interminable.
Casi a diario nos vemos expuestos al sonido de un invento de Ray Kurzweil…y la mayoría de nosotros ni siquiera lo sabemos.
Primero porque ¿cada cuanto nos detenemos a pensar “hhmmmm ¿quién será el padre del sintetizador?”
Segundo por que ese apellido impronunciable parece directamente relacionado con filosofía, y aceptémoslo, la gente que no se interesa en los sintetizadores mucho menos se vera atraída a la teoría de NADA.
Kurzweil es el inventor del sintetizador, es autor y conferencista, futurista, tecnólogo…ahhhh y quiere hacer una réplica exacta de su padre, utilizando el ADN de este y las memorias que como hijo posee de el.
Pero fuera de TODAS las cosas que hacen al señor Ray alguien fuera de lo común, el ha observado la evolución acelerada de la tecnología en nuestros tiempos; dice, de forma muy acertada creo yo, que una vez que la tecnología comenzó a formar parte de la vida del ser humano, se volvía imparable avanzando casi naturalmente.
El profesor nos pregunto: ”¿que le preguntarían a Ray Kurzweil?” (si, si, se que escribí dos veces el mismo verbo, lo lamento, no tengo otro.)
Estas serían mis preguntas:
1. ¿Cuál es realmente su sentir sobre la tecnología? No se si creer que la aprecia o que la ve con sarcasmo.
2. ¿No le parece que habla de la tecnología asignándole características similares al concepto de Juggernaut? ya sabe, como de ese objeto que una vez que comienza a moverse no puede parar, teniendo así consecuencias terribles.
3. Usted habla a veces de la tecnología como si fuera ajeno a muchos de sus avances ¿que tanto depende usted de la tecnología?
4. ¿Porque cree que la tecnología ha crecido a una velocidad exponencial durante los últimos 100 años?
5. ¿Esta a favor de técnicas como la clonación de personas y de órganos?
6. ¿No cree que debería de haber ciertos límites en cuanto a la tecnología y su relación con el ser humano?
7. Si la tecnología ha ido creciendo tan rápidamente ¿no cree que debería de haber a la par una regulación jurídica en cuanto a diferentes usos de la tecnología?
8. ¿Cuáles considera que han sido los momentos más significativos en los que el hombre se ha valido de la tecnología para lograr un cambio positivo?
9. ¿Puede predecir como será la relación sociedad-tecnología dentro de una década?
10. ¿No le da miedo la tecnología?
Bueno estas son las preguntas para el señor Ray Kurzweil. El porque de darme una entrevista a mi me sigue siendo desconocido, pero siempre es mejor estar preparado.