Estas vacaciones mis primos llegaron a una conclusión: Soy una dictadora.
No se en que momento lo decidieron, ¿acaso fue cuando le dije a mi hermano y a mi primo que se bajaran de la camioneta y corrieran a apartar asientos en la sala de cine? ¿Fue cuando entrando al cine señale con una mano hacia un lado y dije “tu, tu y tu vayan por las palomitas, y ustedes tres vengan conmigo a alcanzar a los demás? ¿O se dieron cuenta cuando al final de la película todos reían y discutían los planes a seguir y yo dije: “ya pues, pasamos por la cena y nos vamos a la casa, rápido que nos están esperando”? Lo más seguro es que haya sido una combinación de todo rematada por “bueno ya, pidan rápido”
A mi no me parecen razones suficientes para que se me califique como Dictadora. Simplemente organizo, planeo, y hago que las cosas pasen, pero nadie piensa que si yo no lo hiciera, estaríamos tirados en nuestras casas todo el tiempo enganchándonos con una de las pésimas series nuevas de Warner Channel o metidos en el facebook (cosa que de todos modos hacemos todo el tiempo)
En fin, por lo menos ser dictadora tiene mucho más crédito que ser un DICTADOR ENMASCARADO. Ustedes saben de quienes hablo, son esos familiares/amigos/conocidos que te acaban convenciendo sutilmente y poco a poco de que su plan es el bueno, el indicado y es más TU estabas mal por no haberlo querido seguir.
Estos personajes están en todos lados, siempre queriendo que se haga lo que ellos quieren que se haga, convenciéndote de que tu también quieres lo mismo.
EJEMPLO 1:
La amiga que quiere ir a un bar al que nadie más quiere ir, y que poco a poco te seduce con frases como:
“El otro día fui al bar “——-” y me la pase increíble”
“Qué buena música ponen en ese bar”
“Que chido que vamos a ir al “_____” pero a verdad es que el bar “——” también me encanta”
“¿No nos queda más cerca el bar “——?”
“A ti que te encantan los mojitos, los del bar “—–” están re buenos”
y OJO justo cuando dices “Bueno mejor vamos al bar “——”" aplican la frase con la que la técnica culmina: “No, si quieres ir al otro vamos, solo estaba diciendo que también es muy bueno”, pero ya es muy tarde, saben perfectamente que caíste en sus redes, iras a donde ellos quieren que vayas, ya no hay vuelta atrás, una vez más te convencieron.
EJEMPLO 2:
Para convencerte de ir a comer al lugar que el quiere, un dictador enmascarado dirá cosas como:
“Si quieres vamos al Suhi Itto, va a estar cabrón encontrar estacionamiento, pero bueno”
“No, si me gusta, solo lo digo por el estacionamiento”
“Es rico, uyyy pero eso si mi primo se puso la intoxicada de su vida ahí el mes pasado”
“Bueno pudo ser que haya comido otra cosa, no forzosamente tuvo que ser el Sushi”
“¿No has ido al Moshi-moshi?”
“Creo que el mejor Sushi que he comido … el de Sushi-Itto también esta bueno, pero el otro no tiene madre”
“Mira de hecho como a unas 10 cuadras hay un moshi-moshi”
Y después de tanto reforzamiento la víctima contestará “¿Oye y si mejor vamos al moshi-moshi?”.Confiado de que el trato se ha cerrado el Dictador Enmascarado preguntará “¿Pero no que tu querías ir al Sushi-Itto?”… la víctima ya ni recuerda el Sushi Itto, babea por comida que ni conoce y dice “No, vamos al Moshi-Moshi”, a todo esto no va a faltar el Dictador Enmascarado que conteste “Va, buena idea”
Aunque un dictador puede ser malo, puede detenérsele. Pero los Dictadores Enmascarados al ser encantadores, son más peligrosos y difíciles de reconocer, están en todos lados, en tu primo pequeño que te convenció de que tomarás un dulce de caramelo y le dejaras el chocolate, en tu mamá que logró que te comprarás el suéter que ella le gustaba, en tu novio que hizo que se fueran de vacaciones al lugar que el quería, pero eso sí, todos te convencen de que la idea FUE TUYA.
No lo nieguen todos hemos sido sus víctimas, y hay que reconocer que también les debemos buenos ratos a estos individuos que con su encanto nos venderán un plan que no podremos evitar comprar.